ÉL SE LLAMA HENRY Y ELLA ANGIE
28.05.2018
Como casi todas las noches, desde hace ocho años, Henry sale de su oficina y se dirige hasta la Iglesia Carmen de la Asunción, allí saluda con los devotos y los voluntarios que al igual que ese día, se concentran en el locutorio del lugar, un cuarto por donde se comunican con las religiosas a través de unas rejas.
