EFRAÍN JARA IDROVO, POETA CUENCANO.
Jueves. Cinco de la tarde. Un piano, un plasma, un proyector en el pasillo, rosas amarillas, alfombras y bancas rojas reflejaban el trasiego de varios días en los que se planificaba recordar la vida y obra de Efraín Jara Idrovo, gran poeta cuencano nacido en 1926. Un hombre que aun camina para recibir medallas por su merito cultural y que es considerado como un lujo para los cuencanos, ahora tendría que recibir alagado un homenaje en la Universidad que formo parte de su vida.

El evento se realizaría en el aula Mario Vintimilla. Sala que en tan solo un momento lucio repleta, como si el poeta tuviera poder de convocatoria. Todos sentados y otros de pie esperaban presenciar el evento. De una manera muy puntual Efraín de 86 años, a su llegada, captaba la atención de todos los que lo esperaban, estudiantes, profesores, autoridades, amigos. De cabello blanco, elegante y con una gran sonrisa Efraín demostraba gratitud.
Desde la primera fila, saludaba a los que se lo acercaban. Una, dos, tres; fotografías por doquier!
Por el momento, la idea era escuchar a María Augusta Vintimilla, decana de la facultad de filosofía de la Universidad de Cuenca. Su intervención recordaría la trayectoria de Efraín.
Homenajear a un hombre apasionado por escribir poesía es el objetivo del encuentro enfatizo María Augusta. El video que por titulo llevaba "Efraín Jara Idrovo, escritor de poesía", titulo que había sido elegido por el mismo seria la manera de homenajear su merito cultural dentro de la poesía y además acercar la voz de Jara a lectores mas jóvenes, a un sector mas amplio.
¡Bienvenido Efraín!, terminaba la intervención de la primera delegada.
Era el turno de Jorge Villavicencio, quién se dirigió al homenajeado como ¡Maestro Efraín Jara Idrovo!
El génesis de la presentación fílmica había sido en el 2009, contaba el orador. Agradeció a los auspiciantes, a los que ayudaron en la realización del material audiovisual, y a los profesores que habían abandonado sus catedras por ir al encuentro de su maestro. El hombre recordaba las poesías de Efraín, su viaje a Galápagos, su ingreso a estudiar derecho y su cargo de Juez Provincial en las Islas, como para imponer la presencia del poeta.
Y seguía; ¡esta es una muestra de amor de la facultad y de quienes fueron sus alumnos!, ¡este es un renovado y cariñoso encuentro!, ¡Efraín era único, en cada clase, dejaba una lección de vida! El segundo delegado terminaba su intervención. Advino un aplauso colectivo.
Era el momento de presenciar el proyecto visual. Las luces se apagaron y la contemporánea música organistade Olivier Messiaen anunciaba el inicio del documental.
A las 17H44, en el video, Efraín aparece caminado por el colegio Benigno Malo, en sus bancas, recuerda su paso como maestro y como catedrático en la carrera de lengua española y lingüística general en la Universidad, dice que el profesor, es el poeta.
Luego, camina por Floreana, descalzo. Fumando. Efraín critica también a Cuenca, dice que no aportado nada en la literatura. Luego recuerda su etapa de alcohólico y comenta lo viejo verde que todavía se siente. Y como responsable de títulos poéticos; "Carta de la soledad inconsolable", "Tránsito de la ceniza", "Rastro de la ausencia, "De los superficial y lo profundo".
Su refugio en las Galápagos lo llevo a fundar una escuela, además lo convirtió en Juez provincial de Puerto Baquerizo Moreno. Cuando estaba habitada por 16 personas.
Dice que si estamos hechos para morir, mejor gozar y que tiene dos amigos, que son un saldo que le deja la vida a través del tiempo.
Efraín Jara es escritor de poesía, eso soy. Concluye diciendo en su video de homenaje. Al finalizar la sesión, invitan a los presentes a compartir con Efraín una copa de vino.
Todos salen hacia el vestíbulo. El poeta deja su abrigo negro, y entona con su camisa morada, bebiendo vino tinto. Detrás de el las personas, que los abrazan y lo felicitan. Continúan las fotos, las entrevistas. Emergen sus amigos como con la satisfacción del deber cumplido.
De a poco la noche iba cayendo y la gente reunida en el vestíbulo reía y platicaba con sus previos estómagos llenos. Pero como sabiendo que el show tiene que terminar antes de la medianoche, Efraín sube al Volkswagenverde que lo esperaba. De copiloto, puesto el cinturón de seguridad. Con cuatro acompañantes, dos hombres, una mujer y un perro. Efraín dejaba la Universidad, siendo festejado por quienes lo admiran. Por ser, como dicen, el poeta, mas importante de su generación.
